miércoles, 27 de noviembre de 2013

Una reflexión filosófica.








Hoy estaba hablando con mi hija, que tiene 16 años, sobre la diferencia entre las utopías y las quimeras.


Como ejemplo de utopía le decía que en los años 50 y en EE.UU. las personas de color tenían que entrar por las puertas de  servicio o ir en la parte trasera de los autobuses, ya que otra cosa era impensable.

Pero parece que eso se ha " normalizado " y ya no es así, con lo cual ese hecho ha dejado de ser una utopía y se ha convertido en una realidad.



Sobre las quimeras, hablábamos sobre el anarquismo, o el comunismo, que sobre el papel son teorías muy chulas, pero parece que inviables en la realidad si nos atenemos al ideario auténtico.

Y le he justificado que eso eran quimeras porque  todos los hombres y mujeres no somos iguales por Naturaleza y estamos hechos de distintas " pastas ", cada uno.

Y es por ello que al no percibir esos idearios de la misma forma, es imposible que se materialicen si no es de una forma corrupta.


Quería compartirlo , porque me parece una conclusión interesante.