jueves, 13 de marzo de 2014

Horóscopo.







Al hablar de Astrología con cualquier persona que no tenga conocimientos sobre la materia, lo primero que saldrá a relucir es la palabra horóscopo. Los interesados pedirán que se les adivine el signo, que se les hable acerca de su signo o preguntarán cómo esta su signo para esta época y, como siempre, los escépticos dirán "yo no creo en eso".
Para comenzar, es importante que el lector conozca el significado verdadero de la palabra "Horóscopo": La palabra Horóscopo proviene del griego “hora” y de “skopein” que significa examinar, es decir, Horóscopo es la observación o el examen que hacían los astrólogos antiguos del estado del cielo en la hora de nacimiento de un niño, a través de la cual realizaban la adivinación de sucesos futuro de su vida. Hoy en día el término no tiene nada que ver con lo descrito, la definición para estos tiempos del término Horóscopo es: El pronóstico diario, signo por signo, que aparece en todas las revistas y diarios a nivel mundial. En donde, además, se encasilla a la población mundial en doce grupos diferentes (12 signos zodiacales) algo que no tiene ningún sentido lógico.
La afición mundial por la lectura del horóscopo que aparece diariamente en todos los periódicos, comenzó cuando el astrólogo británico R. H. Taylor le proporcionó al signo solar (posición que marca el signo de cada persona) una importancia mayor de la que los astrólogos tradicionales y antiguos le habían otorgado hasta entonces. A partir de esta época la Astrología paso a ser un tema de uso común y corriente, ya que solo era necesario conocer la fecha o época del año en que había nacido una persona para poder determinar algunas características de su personalidad.
Hoy en día cualquiera se siente con suficiente autoridad para hablar de los signos, ignorando totalmente que el signo es solamente la punta del iceberg astrológico, el resto de este iceberg se mantiene sumergido dentro de las profundidades del estudio y el conocimiento de la Astrología. 
 
A medida que se va descubriendo la inmensa gama de posibilidades que ofrece una materia tan absorbente y fascinante a la vez, como es la Astrología, se comprende la complejidad y la profundidad ilimitada que ofrece esta rama del conocimiento humano.
Tanto los interesados como los escépticos deberían conocer que el estudio de esta disciplina ha absorbido la mente de la humanidad desde hace más de cuatro milenios. Constantemente los estudiosos a nivel mundial realizan nuevos descubrimientos y por lo tanto elaboran nuevas teorías e hipótesis. Aprender y practicar la Astrología con ética y seriedad no es tarea fácil, pero sin lugar a dudas puede llegar a proporcionar grandes compensaciones personales, siempre que se realice con sinceridad y sobre todo mostrando alternativas y sugerencias, evitando ser determinista.
Con relación a los escépticos resulta interesante recordar que cuando Sir Isaac Newton, ingreso a Cambridge, le preguntaron que era lo que deseaba estudiar, él contesto: “Matemáticas... porque deseo comprobar la Astrología Judiciaria¨. Años mas tarde, cuando Halley censuraba su creencia en la validez de los principios astrológicos, el replico: “ evidentemente usted no ha estudiado la Astrología, yo si “.
Ciertamente la respuesta de Newton es utilizable es nuestros días, la Astrología no es cuestión de opinión, de creer o no creer, sino de estudio y verificación; por lo tanto la cuestión está en saber o no saber.



http://www.encuentrosastrologicos.com/Astrologia1.htm