martes, 25 de noviembre de 2014

Quién fue Alfonso X , el sabio ?. Por Vicente Cassanya.








 

ALFONSO X "EL SABIO"


Alfonso X El Sabio, rey de Castilla y León de 1252 a 1284, destacó por su constante y profundo apoyo al desarrollo de las artes y las ciencias y, en especial, a la Astrología.
ALFONSO X "EL SABIO"
Hijo del rey Fernando III El Santo y Beatriz de Suabia, Alfonso nació el 23 de noviembre de 1221 en Toledo y se casó en Valladolid, el 26 de noviembre de 1246, con Yolanda de Aragón (Violante de Hungría), hija de Jaime I El Conquistador. Murió el 4 de abril de 1284 en Sevilla.

Algunos le acusan de centrarse más en ampliar el saber que en las tareas propias de reinar. Pero fue un rey humanista y tolerante, bajo cuyo reino convivieron las tres culturas: judíos, árabes y cristianos. A él mismo le gustaba llamarse "rey de las tres religiones". Le cabe el mérito de haber sido el impulsor para que la Astrología, traída a España por la invasión árabe, se difundiera por Europa.

Fundó la Escuela de Traductores de Toledo, en la que reunió a un grupo de selectos astrólogos, matemáticos y eruditos para traducir, del árabe al latín y al romance, algunas de las mejores obras astrológicas. Junto a algunos libros originales, estas traducciones recibieron el título genérico de Libros del saber de Astrología. Algunos de los más importantes títulos astrológicos que debemos a Alfonso X son éstos:
El Libro de las Cruces (1259), traducido directamente al castellano, con lo que se convirtió en el primer libro de Astrología en este idioma. Este trabajo se basa en cómo la Astrología puede afectar a un rey y su reinado. Además, a la traducción del libro original se añadió, por indicación del rey, el capítulo 59, referente a España y de contenido totalmente astrológico. Tablas Alfonsíes (1272), efemérides planetarias destinadas a mejorar los cálculos y a corregir los defectos de las efemérides que se usaban hasta entonces. A tal efecto el monarca creó un observatorio en el Castillo de San Servando (Toledo), desde el que trabajaron los sabios para componer las tablas. Este libro de posiciones planetarias estaría vigente durante varios siglos, aproximadamente hasta el siglo XVII.

El Lapidario (1279), que trata de las influencias mágicas de las gemas y su relación con los diferentes grados del Zodíaco.

El libro conplido de los iudizios de las estrellas, también traducido al castellano de la época. El momento apropiado para empezar la traducción de este libro fue elegido astrológicamente (12 de marzo de 1254 a las seis de la mañana), lo que demuestra que tanto el rey como sus colaboradores regían sus vidas en función de los astros.

Todos estos libros se conservan en la Biblioteca Nacional de Madrid o en la Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid).

Claramente partidario de la Astrología, el rey intervenía personalmente en los trabajos de investigación y traducción, además de elegir las obras que debían ser traducidas. Seguramente el rey estaba muy preocupado por saber con antelación cuantos años iba a vivir, como se deduce de que muchos de los trabajos se centran en el atazir, un término técnico que se usaba sobre todo para conocer la probable duración de la vida de una persona.

La Escuela de Traductores de Toledo era un grupo pequeño, pero selecto e internacional, algunos de cuyos componentes fueron: Juan Hispalense (Juan de Sevilla o Juan de Luna), Juan de Cremona, Dominico Gundisalvi, Hugo de Santalla, Hermann el Dálmata, Roberto Anglicus, Rodolfo de Brujas y Platón Tiburtino.