sábado, 10 de enero de 2015

El efecto Luna. Por Celisa Beranger.











EL EFECTO LUNA




Celisa Beranger. Rio de Janeiro (Brasil).


 La Luna es nuestro vecino celeste más próximo y a través de nuestra historia inspiró adoración religiosa, leyendas, músicas, literatura y ficciones.
Los pueblos que se establecieron 6000 años atrás en la Mesopotamia, donde la Astrología floreció, sumerios, asirios y acadios, observaron la regularidad de los fenómenos celestes y percibieron que a través de ellos era posible marcar el pasaje del tiempo. En función de los cambios de fase de la Luna cada 7 días, ellos crearon la semana y el mes y establecieron los primeros calendarios (algunas tradiciones, como la judaica, la árabe y la china, aún mantienen el calendario con base lunar). Estos pueblos consideraron los astros como dioses, y dedicaron cada día de la semana a un astro. La nuestra es una de las pocas lenguas latinas que no mantiene los días de la semana relacionados a los nombres de los astros, como es el caso del español, francés e italiano. Segunda es el día de la Luna, tercera de Marte, cuarta de Mercurio, quinta de Júpiter, sexta de Venus, sábado de Saturno y domingo del Sol.

La Luna ejerce una gran fuerza de atracción gravitacional sobre la Tierra, y su efecto más conocido es la elevación de las aguas de los océanos dos veces por día, provocando las mareas. Estas mareas son más altas en las Lunas Nueva y Llena, las dos fases de mayor fuerza del ciclo lunar, porque en estas ocasiones el Sol, la Tierra y la Luna están alineados. Pero hay muchos otros efectos de la atracción de la Luna sobre la Tierra. Los hombres antiguos también percibieron la importancia de la Luna para la vida vegetal y animal dando tratamiento diferente a los cultivos de raíz y de hojas, plantándolos y cultivándolos de acuerdo con la Luna, determinadas hierbas de medicinales eran recogidas en fases específicas de la Luna para que su potencia máxima fuese obtenida. Numerosos estudios modernos comprobaron que las plantas tienen picos de crecimiento en las Lunas Nueva y Llena. También están documentados los efectos de la Luna sobre los animales y sus ritmos de actividades y apareamiento, por ejemplo, fue constatado que hay más mosquitos activos en la Luna Llena. Por este motivo agricultores y criadores de animales continuam utilizando calendarios que a través de las fases de Luna y también de su posición en los signos del Zodíaco, informan sobre las mejores ocasiones para plantar, fertilizar, podar y cosechar, e indican  aún los períodos más favorables para la reproducción o la castración de los animales, evitando el sangrado excesivo.
También nosotros, que tenemos en nuestro cuerpo la misma composición de líquido del planeta Tierra, recibimos el efecto de la atracción gravitacional de la Luna. Pruebas de laboratorio mostraron que nuestras ondas cerebrales también son afectadas por los cambios de la Luna. Considerando que nuestro cráneo es la única parte del cuerpo que no puede expandirse rápidamente en función del aumento de la tensión de los fluidos, que ejercen una presión mayor sobre las células del cerebro, esta presión afecta nuestra conducta y varios estudios verificaron el aumento de la incidencia de comportamientos exacerbados o violentos y hasta brotes sicóticos en las Lunas Nueva y Llena, pero principalmente en la Llena. También en la Luna Llena, el aumento de tensión produce en nuestros cuerpos un efecto bioquímico y tendemos a tomar y retener gran cantidad de agua y podemos acrecentarnos, como las mareas en las aguas de los océanos. Estudios comprobaron que los ritmos del corazón, después del ejercicio físico, son más fuertes en la Luna Llena. La incidencia mayor de hemorragias y problemas en cirugías fue constatado en días muy próximos a los de la Luna Llena.
Lunas Nuevas y Llenas especiales ocurren cada seis meses lunares, promoviendo eclipses del Sol, en la Luna Nueva, ocasión en que la Luna esconde el Sol, y de la Luna Llena, cuando la Tierra esconde a la Luna en su sombra. Los pueblos que se desarrollaron en la Mesopotamia, interpretaban los eclipses como avisos del Cielo extremamente importantes para los lugares en los cuales ellos eran visibles. En agosto de 1999 tuvimos el más famoso eclipse total del Sol de nuestro tiempo y todos los lugares en que fue visible en su totalidad pasaron por problemas: los terremotos de Turquía y Grecia, los temporales en Francia y Alemania. La Astrología mundial utiliza los mapas de los horarios exactos de las fases de Lunas Nuevas y Llenas como factores muy importantes para el acompañamiento de los acontecimientos mundiales .
La Astrología personal interpreta la Luna como uno de los componentes más importantes de la personalidad. La Luna representa el arquetipo de matriz y origen de todas las cosas, indicando en el mapa de nacimiento lo que es familiar, la vida íntima, nuestros hábitos y comportamientos más arraigados e instintivos, nuestros humores, nuestras emociones y sentimientos. En lo físico la Luna rige los líquidos de nuestro cuerpo, y nuestro metabolismo y nuestra actividad de nutrición siendo por esto muy importante para cuestiones ligadas a la salud. Por representar la matriz, la Luna un principio femenino ligado a lo materno, sensibiliza más a las mujeres, tanto en lo físico como en lo psicológico. Entre tanto en cartas de nacimiento donde la Luna está más fuerte o el Sol o el Ascendente están en el signo de Cáncer (regido por la Luna), hombres o mujeres pueden percibir mejor el efecto de la Luna y sus fases en su comportamiento, su alimentación y físicamente en sus cuerpos.
En el ámbito individual, la localización en el Mapa de nacimiento de las Lunas Nuevas y Llenas es utilizada para indicar los asuntos que estarán en tema, en la vida personal, en el período de un ciclo Lunar (29 días). Los movimientos de la Luna, también pueden orientar nuestro día a día. Para comenzar alguna cosa que esperamos se desarrolle bien, debemos escoger el período en que la Luna está creciendo en luz, entre la Luna Nueva y la Llena, pero no en el día o en el día siguiente al inicio de la Luna Nueva, cuando su luz aún no está visible.

 En tanto debemos evitar los períodos en los cuales la Luna se encuentra Fuera de Curso. En estas ocasiones a Luna está sin dirección, por lo tanto desfavorable para el inicio de situaciones de las que esperamos buenas respuestas, porque ellas estarán sujetas a condiciones inesperadas o desconocidas. La Luna Fuera de Curso no tiene un período definido como las fases de la Luna, pueden ser minutos, horas o hasta uno o dos días enteros. Esto ocurrirá cuando, durante su recorrido a través de los signos del zodíaco, antes de cambiar de signo, la Luna no realice conexión con ningún otro astro, hasta su entrada en el nuevo signo. La tabla anual de la Luna Fuera de Curso puede ser encontrada en nuestro site en la página Luna Fuera de Curso.