martes, 27 de enero de 2015

La Astrología como un instrumento de medición. Por Manuel Pestano.









LA ASTROLOGÍA COMO INSTRUMENTO DE MEDICIÒN 


Podemos definir la astrología como “un arte adivinatoria que consiste en determinar la influencia de los astros sobre el curso de los acontecimientos terrestres, y en hacer predicciones para el futuro.” (Larousse, 2005). Esta definición es correcta, pero en lo personal pienso que debemos aclarar una serie de conceptos y elementos que desde mi punto de vista son muy importantes, sobre todo para que los escépticos puedan entender la utilidad de esta herramienta. 
En la mayoría de nuestras decisiones o acciones, tanto de carácter positivo, como de circunstancia negativa, nos basamos en la bipolaridad o en la dicotomía; es decir, desde dos puntos de vista o desde dos ángulos solamente. Todo pensamiento, decisión o acción se estudia tomando los dos factores básicos, por ejemplo, siempre pensamos en lo opuesto nada más, hombre-mujer, blanco-negro, alto-bajo, largo-ancho, y así sucesivamente. Si es verdad, existen muchos factores o circunstancias de nuestras vidas que tienen solo dos caras, están basados en la dicotomía, pero la mayoría de nuestras acciones, pensamientos, decisiones tienen un tercer elemento que nunca tomamos en cuenta y que en termino general al no incluirlo, herramos en las decisiones que tomamos a pesar de que desde nuestro punto de vista, todas las condiciones estaban dadas. Cuando debemos tomar una decisión basados en dos partes de tres, estamos dejando por fuera un tercio de los elementos que debimos analizar, estamos funcionando como en una especie de ruleta rusa.  
Para poder entender mejor lo anteriormente expresado, les expongo varios ejemplos: Si decidimos montar un negocio, los dos factores que analizamos son el mental y el físico. El mental es la idea, la creación, el deseo de emprender un proyecto determinado, el físico es, si contamos con todos lo elementos requeridos para ejecutar dicho proyecto, como el local, socios (si son necesarios), proveedores en fin, si tenemos los recursos financieros necesarios para emprender la empresa en cuestión. 
Si decidimos casarnos tomamos en cuenta factores como: el deseo, el amor, la necesidad de compartir nuestra vida con otra persona, el lugar donde se va a vivir, la disponibilidad financiera, la novia o el novio, la familia, etc., todos los factores físicos y mentales necesarios para llevar a cabo este proyecto. 
Si requerimos de alguna operación quirúrgica, por motivos de salud o de estética, los eventos tomados en consideración son: el médico, la clínica, la necesidad de la operación, la recuperación, en fin todos lo elementos mentales y físicos necesarios para llevar a feliz termino la decisión tomada y  así sucesivamente vamos por nuestras vidas tomando decisiones relevantes o como yo las llamo, decisiones de vidas, basados en la dicotomía. 
Pero de repente y a pesar de tener todo bajo control, el negocio quiebra, la unión con la pareja de nuestra vida, fracasa, la operación no fue un éxito y no sabemos qué paso. La repuesta está en el hecho de que no tomamos en cuenta el tercer elemento que les he mencionado. Ese tercer elemento es la energía, la vibración, es decir ¿estamos en el mejor momento energético para llevar a cabo el proyecto que nos proponemos? Esa  pregunta nunca nos las hacemos, por que la mayoría de las personas funcionan basados en la dicotomía y nos olvidamos que somos mente, cuerpo y espíritu. Debemos tomar en cuenta, para todo lo que se refiere a decisiones transcendentales los tres factores, el pensamiento, los elementos físicos y la energía o vibración. 
Es aquí donde la astrología entra en acción como instrumento de medición; mediante el estudio de las influencias de los astros que determina la tendencia energética del proyecto a emprender, la idea o acción a ejecutar. 
¿Cuántas veces han oído ustedes a los astrólogos decir: “Los astros inclinan y ustedes toman la decisión.”? Por eso cuando hacemos una predicción debemos tener el cuidado de indicar que es una tendencia energética, que puede cambiar tanto por factores externos como internos. Podemos casarnos a pesar de no tener la energía adecuada para hacerlo, es nuestra decisión, pero ¿funcionará la relación? Todo depende de la vibración adecuada para el momento de la boda. 
Les entrego un comentario que resume todo lo anterior. Para poder encender vehículo necesitamos una batería de 12 voltios, no pretenderemos prenderlo con una de 6 voltios, porque al final no va a funcionar. Espero que este comentario les sirva de orientación y que en un futuro, para la toma de decisiones importantes en sus vidas, tomen en cuenta el tercer factor.