jueves, 1 de enero de 2015

La dialéctica Nodo norte - Nodo sur.









Extraído del libro “Los Nodos de la Luna”, de Puiggros. Arbor Editorial. Barcelona, España.
 

La situación -por signo y por casa- del Nodo Norte muestra lo que el individuo cree que debe hacer (lo que está bien) para ser honesto consigo mismo, la experiencia física o psicológica que ha de desarrollar. Es la meta que le daría satisfacción conseguir, son las “virtudes” que le faltan y que con frecuencia sueña con poseer, aunque la “apariencia” que éstas toman dependen de otros factores de la carta astral.
Por el contrario, el Nodo sur señala una serie de facultades o habilidades heredadas del pasado, una acumulación de experiencias que el hombre debe controlar (características positivas y negativas que componen su condición kármica). En el Nodo sur reside la causa de muchos de los efectos que se experimentan en esta vida, y se nos muestran una serie de arquetipos que deben ser entendidos y controlados).

Esta área todavía no es perfecta y puede representar un punto de debilidad, alguna característica negativa todavía no asumida en su totalidad y que se repite en e individuo como un círculo vicioso. El Nodo sur señala, por oposición al Nodo Norte, alguna de las características (generalmente las más instintivas y que ya no son necesarias) que el hombre debe abandonar.

Pero también en el Nodo Sur se halla todo o que el hombre ha traído con él en esta encarnación, y entre todo ello las bases que le permiten afianzarse para seguir su camino, todo un conjunto e cualidades que le permiten emprender con éxito el paso siguiente. Hay que discernir muy fino en el momento de separar el trigo de la cizaña almacenada en el Nodo Sur.

El Nodo Norte representa un ideal que se puede lograr, el Nodo Sur una base (en principio confusa) donde está acumulado todo lo que constituye nuestra realidad más elemental. Virtudes y defectos entremezclados que demoran, mientras el hombre pone en orden todo este bagaje, el alcanzar lo indicado por el Nodo Norte.

Para lograr algún tipo de síntesis, para estar situado en el filo de la navaja, el hombre ha de separar lo positivo de lo negativo implícito en su Nodo Sur (en esta etapa ambos conceptos, positivo – negativo, le son necesarios) para, poniendo un pie a cada lado, poder situarse en el centro de sí mismo. Una vez conseguida esta síntesis, y ya con una base sólida, puede encarar la conquista de su futuro inmediato, simbolizado por el Nodo Norte, lo que una vez conseguido le permitirá una buena síntesis, esta vez de los dos Nodos, que constituirá la base de una nueva experiencia en el interminable sendero de la evolución personal.