martes, 31 de marzo de 2015

Diez preguntas básicas para comprender la Astrología. Por Horacio Campodónico.








01 - ¿QUÉ ES LA ASTROLOGIA? La astrología es la disciplina que estudia la íntima relación que une al Hombre con el Universo, o al decir de los antiguos, del Microcosmos (el Hombre) con el Macrocosmos (el Universo) que lo contiene y le da la vida. Quizás lo más importante, es que el estudio de la Astrología permite restablecer esa conexión perdida entre el Hombre y el Universo, nos reubica y nos saca de las pequeñas contingencia, de esa trama de los hechos puntuales y cotidianos y nos ubica en un plano diferente desde donde es posible observar con otros ojos, la perspectiva y el transcurrir de toda la existencia. A su manera, la astrología intenta una explicación del mundo, una explicación abierta y muy amplia, enriquecedora, que se maneja con tiempos muy largos donde los hechos, aparentemente aislados, cobran otro sentido. La Astrología no sólo estudia un hecho particular, como el nacimiento de un hombre o de una nación, sino que se lanza a estudiar los procesos que transcurren en el tiempo, la estructura sobre la que se arma toda una vida, o el desarrollo y la caída de una civilización. Este es, sin duda, una de los atractivos mayores de la Astrología: su posibilidad de trabajar con esa entidad intangible que es el tiempo.
02 - ¿QUÉ ALCANCES Y LIMITES TIENE? La mayoría de las personas confunde la astrología con los pronósticos, lo cual es un error similar a confundir el diagnóstico realizado por un médico, con el ejercicio de la medicina. Muchos astrólogos pasan su vida sin hacer un pronóstico, e investigan otros hechos dentro de esta relación Hombre-Universo. La astrología se parece más a un árbol que desde un tronco se abre en diversas ramas, que a un saber monolítico: existe una astrología política, una astrología médica, una astrología psicoanalítica, una astrología meteorológica, una astrología que estudia la relación entre las personas, etc. Sus alcance y sus límites están dados por la formación profesional, o las propias limitaciones de las personas que la estudian y también por el mayor o menor desarrollo espiritual de quienes la practican.

03 - ¿QUÉ UTILIDAD TIENE LA ASTROLOGÍA? Los temas, cualquier tema, no pueden ser más serios que las personas que los tratan o los ponen en práctica. Hay una astrología de salón, que es un simple divertimento para la hora del té y una astrología de periódicos para entretenimiento del lector. Pero también hay otra astrología que es llevada adelante por científicos de la talla del ruso Chijevsky, apoyado por la Academia de Ciencias de la URSS, que descubrió la relación entre las manchas solares y el ciclo de los infartos y de esta forma lograba evitar las muertes durante los períodos críticos para la salud. En el punto medio están o estamos los que creemos que la astrología debe ser, necesariamente, operacional. Es decir, que además de elevar el plano de conciencia de quien la practica, debe servir a propósitos muy concretos, como ayudar a esclarecer los períodos oscuros por los cuales puede pasar una persona, efectuar un pronóstico meteorológico a muy largo tiempo, o ayudar a los jóvenes en su orientación profesional de manera muy precisa y de acuerdo a sus potencialidades. Recordemos lo más importante: el astrólogo es el único profesional que trabaja con la variable del tiempo, todos los hechos los ve en una perspectiva de años, décadas o de toda una existencia. Ni la medicina, ni la psicología ni ninguna otra disciplina o conocimiento humano, tiene este poder que le pertenece en exclusividad.


04 - ¿CUÁL ES LA FORMA CORRECTA DE ESTUDIARLA? La persona que se acerca interesado a la Astrología, pronto se pierde en una intrincada jungla que carece de mapas. Existen decenas o cientos de libros editados, y existen también decenas de teorías o sistemas astrológicos contradictorias o fantásticos. Es fácil adquirir manuales del tipo "hágalo usted mismo" y otras opciones que llevan al estudiante en solitario a una total confusión. Para complicarlo aun más, abundan en todos los países astrólogos que enseñan o trabajan con sistemas caprichosos, o de su propia invención. Este panorama no debe asombrarnos. Imaginemos que pasaría con la medicina, si su estudio y su práctica hubieran estado prohibidos durante 300 años y los estudiantes recolectaran conocimientos parciales o absurdos del antiguo arte de curar. Pocos de nosotros estaríamos convencidos de someternos a una operación al corazón o al cerebro, aún cuando fuera necesaria. Sin embargo existe en Astrología, lo que se llama la "Tradición Astrológica", es decir un cuerpo sólido, ordenado y coherente de conocimientos que tiene siglos de un buen y probado funcionamiento. Allí están las obras de Claudio Ptolomeo, las bases filosóficas sentadas por Plotino, Platón y Aristóteles, los estudios astronómicos de Tycho-Brahe, de Kepler o de Newton, las obras de Shakespeare y de Dante plagadas de referencias astrológicas y en especial esa gran obra que es la "Astrología Gallica" con sus 52 tomos escritos por el más grande sistematizador de la Astrología que fue Morin de Villefranche (1583-1656) doctor en Medicina, en Matemática y Astronomía.

Sin descartar los aportes modernos, de capital importancia, como la aplicación de la estadística o la inclusión de la moderna psicología al saber tradicional, el estudio de la astrología debe hacerse basado en la Tradición y de ser posible, en una institución seria y/o junto a profesionales de experiencia. Hay personas que estudiando solas, han invertido cinco o diez de su vida, en estudios y lecturas para obtener una gran decepción, o escasos conocimientos. El estudio básico y sólido de la astrología, no debería de llevar más tiempo que unos tres, cuatro o cinco años de estudios sistemáticos si se hace correctamente. Es decir, casi el mismo tiempo que cualquier otra disciplina universitaria. El gran enemigo del estudiante o del astrólogo profesional, es el aislamiento en "su" pequeña verdad personal, el encierro intelectual que empobrece, la falta de confrontación con otras ideas, la ignorancia de otras ciencias que pueden aportarnos información muy valiosa, y en especial la falta de un trabajo realizado en colectivo, o de aquellas investigaciones que necesariamente deben hacerse en grupo o junto a los demás.
05 - ¿PORQUÉ NO SE LA CONSIDERA COMO UNA DISCIPLINA ACADEMICA? Pocos saben que la Astrología se enseñó en todas las universidades de Europa hasta fines del siglo XVII. La astronomía y la astrología eran consideradas parte de un solo cuerpo de enseñanza que comenzaba con el estudio de las matemáticas, necesarias para realizar los cálculos, continuaba con la astronomía que estudiaba la naturaleza y posición de los cuerpos y fenómenos celestes y terminaba con la astrología como la disciplina que unificaba todo ese conocimiento en un todo coherente, en una síntesis globalizadora. Era, de alguna manera, muy similar al estudio de la Medicina que primero estudia la constitución física del organismo, la anatomía, para después pasar al estudio de su funcionamiento, es decir la fisiología y finalmente hacer algo muy similar a un pronóstico, que en medicina es llamado diagnóstico y que está destinado a intentar una posible cura. A partir de 1666, en Francia, Colbert funda la Academia de Ciencias y exige la separación de la astronomía de la astrología. Sólo los astrónomos seguirán recibiendo fondos para sus estudios. Se produce así la ruptura que hasta el día de hoy sigue perjudicando tanto a la astrología como a la astronomía. Existen varias explicaciones para esta ruptura. Una habla de la excesiva influencia que tenían los astrólogos sobre las cortes y los reyes de Europa. Otra por el auge del racionalismo y por el naciente culto a las ciencias y a la tecnología, que se desarrollará con más fuerza durante la Revolución Industrial y que continúa hasta nuestros días. 



06 - ¿DE QUE MANERA PUEDE ENRIQUECER NUESTRA VIDA? En la estructura el Universo nada es azar, todo tiene un sentido. Nuestra propia vida tiene una meta, un propósito esencial que a su vez se estructura sobre un plan vital, y que precisa de un tiempo determinado -nuestra vida- para poder realizarse. La Astrología intenta determinar cual es nuestra meta en la vida, cuanto tiempo disponemos para llevar a cabo esa tarea, cual es nuestro carácter y nuestras capacidades, la manera en que funcionamos y nos relacionamos con los demás, cuales son los ciclos positivos o negativos por los que debemos pasar para cumplir con esa meta. La naturaleza de un manzano es desarrollarse plenamente y dar un fruto específico, las manzanas. Ese es su "dharma", su función, su deber. No se le puede pedir que escriba una sinfonía, o que realice cálculos matemáticos. Eso no está en su naturaleza. Al igual que el manzano, cada uno de nosotros tiene capacidades y metas distintas, a veces son públicas y otras veces consisten un trabajo interior, que no es visible. La Astrología nos habla de nuestras fortalezas y debilidades, nos brinda un mapa y nos indica un rumbo en nuestra existencia, a veces incluso, puede indicarnos como recorrer el camino. No se le puede pedir más. No existe ningún sistema filosófico o psicológico que ofrezca con tanta claridad, una información tan rica y tan precisa. La decisión de recorrerlo o no, es exclusivamente nuestra.
07 - ¿SOMOS LIBRES, O ESTÁ NUESTRA VIDA DETERMINADA? Muchas veces se ha dicho que la Astrología atenta contra nuestra libertad de decisión y nos condena a un determinismo fatalista. En principio, es necesario reconocer que todos estamos condicionados por nuestra herencia genética, por las condicionantes económicas y culturales que vivimos, así como también como por nuestra educación y por nuestra propia historia familiar. Una de las premisas del budismo afirma que: "Todos los males provienen de la ignorancia". Esta ignorancia puede abarcar muchas formas: el desconocimiento de quienes somos, de cuales son nuestras potencialidades, de donde están nuestros límites y hasta el propio desconocimiento de nuestra calidad de ignorantes, son todos elementos negativos, que nos condenan a una existencia limitada o penosa. Por el contrario, en la medida que nos acercamos al conocimiento verdadero, también podemos ampliar la frontera de nuestra libertad. La Astrología es, esencialmente, un camino de autoconocimiento. En la medida que nos comprendemos mejor a nosotros mismo, que vemos como funcionan nuestros mecanismos interiores, cuando tenemos clara cual es nuestra meta en la vida, entonces el campo de la ignorancia que nos limita, se reduce cada vez más. En este sentido el estudio de la Astrología es, por encima de todas las cosas, también una experiencia liberadora.
08 - ¿CÓMO PUEDE EFECTUAR LA ASTROLOGÍA, PRONÓSTICOS ACERTADOS? El hecho de efectuar pronósticos y de que muchos de estos pronósticos resulten después acertados, no es una facultad privativa sólo de la Astrología. El meteorólogo tiene los conocimientos y la experiencia, basada en sus largas observaciones, para realizar pronósticos sobre el estado del tiempo con varios días de antelación. También un buen médico, puede basado en sus estudios y experiencia clínica, realizar un pronóstico sobre la futura evolución de una enfermedad, determinar las perspectivas buenas o malas de la misma, e incluso calcular la expectativa de vida del paciente. Los pronósticos astrológicos se basan en una muy larga experiencia recabada durante miles de años, sobre que cosas pueden sucederle a una persona, a una empresa, a una pareja o a un país, en determinados períodos de su existencia. Pero es justo decir, que también muchos de esos posibles inconvenientes que se pueden prever -a veces muchos años antes de que sucedan- son susceptibles de ser modificados. De la misma manera en que un buen pronóstico meteorológico nos evita grandes pérdidas materiales, o un diagnóstico médico acertado nos aparta de males mayores, asimismo la Astrología puede sernos de gran utilidad en determinados momentos críticos de la vida. El excelente astrólogo francés André Barbault, nos dice al respecto: "Un buen astrólogo, es aquel que logra que sus pronósticos negativos, jamás se cumplan".
09 - ¿ES LA ASTROLOGÍA UNA CIENCIA? La Astrología no es una ciencia, en el sentido estricto del término, lo cual no le quita en absoluto validez a su existencia o a sus afirmaciones, como afirman sus detractores. Tengamos en cuenta que tampoco la medicina es una ciencia, sino un arte de curar que puede observar una enfermedad desde muy diferentes puntos de vista, según sea la medicina elegida: alopatía, homeopatía, acupuntura, todo lo cual no impide que la medicina cure o se enseñe en las universidades. Si bien la Astrología toma importantes elementos de las ciencias -matemática, astronomía, física- se podría decir, para definirla con mayor exactitud, que en su esencia es un arte. La capacidad de análisis y de síntesis que se precisa para trabajar en astrología, la necesidad de elegir entre los elementos principales de una carta natal y los que son meramente accesorios, la visión global de un problema planteado y la posibilidad de proyectarlos hacia el futuro, la transforman en un difícil arte en el cual la experiencia del astrólogo y el dominio de las técnicas adecuadas, juegan un papel preponderante.

10 - ¿CUÁL ES LA SITUACION DE LA ASTROLOGIA EN NUESTROS DÍAS? Después de la caída de la Astrología hace tres siglos, hubo una etapa oscura. No había grandes incentivos para su estudio, debido a que no resultaba rentable invertir en ella tiempo y esfuerzo. Por lo tanto quedó librada a su propio destino o, peor aún, en manos de charlatanes y comerciantes. A pesar de que grandes inteligencias de los tiempos modernos como Goethe, Balzac, Romain Rolland, Claude Levi-Strauss, Henry Miller o Carl Jung, se interesaran en ella y la estudiaran a fondo, fue en parte olvidada o utilizada como una forma de adivinación. Recién dos siglos más tarde, a partir de 1850 y hasta 1918, la Astrología volvió a la vida con el aporte sistemático de hombres como Alan Leo en Inglaterra, Pierre Choisnard en Francia, o Von Kloecker en Alemania. A principios del siglo XX y a partir del surgimiento de la radio, como medio masivo de difusión y del auge de los periódicos de gran tiraje, el público en general comenzó a conocer las características elementales de los Signos Solares: Aries, Tauro, Géminis, etc. El segundo gran empuje llega a partir de la década de 1960, con el auge de la contracultura, el movimiento hippie, los movimientos revolucionarios, la introducción de las filosofías orientales en Occidente, el esoterismo y una tónica general de apertura mental y cultural, que logra ir más allá del culto al cientificismo reinante. Sin embargo, se produce un fenómeno de masificación y banalización de la astrología, que la transforma en otro producto más, dentro de la sociedad de consumo. A partir de la década de 1980, la explosión de la informática proporcionó a muchas personas -con muy escaso conocimiento del saber astrológico- una variedad de software que les permite efectuar los cálculos necesarios para levantar una carta natal, improvisando análisis y pronósticos que no estaban en condiciones de comprender en profundidad, debido a que el software, una simple herramienta, no podía suplir los estudios y conocimientos adquiridos en forma profunda y sistemática.

Quizás la mejor síntesis la hizo el gran astrólogo francés André Barbault, cuando afirma: "La Astrología precisa muchas cosas, pero lo único que no precisa son aficionados". 





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