miércoles, 22 de abril de 2015

Astrología de las relaciones. Por Jacinto Hermoso.









ASTROLOGIA DE LAS RELACIONES 

(Como los astros influyen en nuestra elección de  pareja)
El encuentro entre dos personalidades es como el contacto entre dos sustancias químicas. Si hay alguna reacción, ambas serán transformadas...” C.G.Jung.

¿Que mecánica nos mueve a relacionarnos con determinados tipos de persona? ¿Que esperamos de una relación de pareja? ¿por que se degradan las relaciones y sentimos insatisfacción respecto al ser amado? ¿por que muere el amor? ¿como pasa el ser más querido a ser el más odiado? ¿Quién no se ha hecho estas preguntas en alguna ocasión?
 La respuesta, en la inmensa mayoría de los casos, es la misma.
¿Que mecánica oculta... La inconsciente.
¿Quien es ese sujeto que... Un inconsciente.
¿Que esperamos de... Que no sea tan inconsciente.
Incluso la cuestión de: ¿Quién no se ha hecho estas preguntas? también tiene esa respuesta: alguien inconsciente.. La visión astrológica nos permite profundizar en ese "inconsciente", identificarlo,  llevarnos bien con él- integrarlo-  y que deje de gobernar nuestras conductas o  la totalidad de nuestras vidas.
El pensamiento astrológico contempla entre otros, tres elementos básicos en el área de pareja. Estos motivos o dinámicas de relación !que como no! son organizados por el inconsciente, nos hacen danzar con su música en las relaciones.
En primer lugar, las relaciones lunares, influenciadas por las pulsiones de la luna. Están marcadas por la necesidad. En segundo lugar, las relaciones propiciadas por la casa siete o el descendente. Estas, vienen marcadas por la proyección. Y por último, las relaciones  enmarcadas por la descripción psicológica de nuestro Venus. Estas últimas deberían ser nuestra meta, es el tipo de relación más sano que podemos establecer en el ámbito de la pareja. Son relaciones por las cuales queremos al otro, no le necesitamos, tan sólo lo queremos.
 ¿Qué tipo de relaciones se identifican regidas por la luna? Depende del signo y casa donde el sujeto tiene la luna en su carta natal. La principal característica se resume en: necesidad.
 La luna indica nuestras necesidades emocionales y nuestro primer estadio de relaciones, viene marcado por ella. Esta fase es un punto de transición para dejar el mundo lunar, la familia de origen, soltar la protección de la madre y su universo matriarcal que nos cubre todas las  necesidades. Este reino debe ser abandonado para poder individualizarnos. Si no somos capaces de superar las necesidades, no podemos crecer. Nos embarcaremos en relaciones marcadas por nuestras historias personales. Estas condicionan siempre nuestra libertad para elegir: Busco lo que no recibí de niño. Doy lo que recibí de niño. Si no recibí nada, pido todo del otro. Si el niño no quedó satisfecho en su infancia su pulsión será "Demando todo y no doy nada." Así embarcado en esta relación lunar busco un "padre o madre" sustituto. ¿Funciona? Puede, pero mal.. Son relaciones "pan y circo". Relaciones cuando menos, incompletas. Cuanto más, frustrantes.

El segundo estadio, marcado por la casa siete,es de proyección. La casa séptima nos explica quien es el personaje que atraemos, pero también nos habla de la aparición del primer otro significativo, papa. Esta aparición del padre, en la mayoría de las ocasiones la trasladamos a la pareja.
En la casa siete, la relación de pareja se convierte en un espejo. "Mi pareja es el reflejo de esa parte que yo no puedo ver de mí mismo" Proyecto sobre el /ella. Le atribuyo todas mis carencias psicológicas no resueltas, mis bloqueos, mis miedos. Si no puedo darme cuenta, interrelacionarse con el otro se convierte en una batalla que termina en incomunicación, fracaso, aislamiento, se vuelve un infierno. Esta es la gran paradoja del amor, porque esas cualidades que tanto admiro en el otro, suponen nuestras propias carencias emocionales. Son relaciones de aprendizaje desde el vehículo de experiencia que es el otro.
Evolucionamos desde el reflejo. El otro no es más que un espejo en el que si soy honesto puedo ver mis grandezas y mis miserias.
Si todo sale bien, si se aprende de las vivencias, el tercer estadio en la experiencia de las relaciones viene auspiciado por Venus.
Venus por signo y casa hace visible lo que me gusta, donde reside el placer. La concreción de lo que deseo. Cuando identificamos y hacemos conscientes las diferencias que generan tensión en la  pareja, la razón por la que nos sentimos defraudados, insatisfechos, celosos... comenzamos a comprender cómo se generan las conductas que llevan al fracaso y la separación. Comprenderlo nos dará la oportunidad de abordar y cambiar estas situaciones.
Ahora bien, si no establecí una clara diferencia entre quiero y necesito, en vez de actuar desde Venus actuó desde la luna. de este modo, la elección de pareja es, inconsciente, sentimos que nuestro objeto de deseo va a satisfacer todas y cada una de nuestras necesidades y carencias emocionales. Las mismas que no fueron complacidas en la infancia. Si esto es así volvemos a relacionarnos con el legado emocional que nuestros padres nos entregan. Por desgracia, lo seguimos repitiendo, si la relación fue tortuosa, las respuestas que establecimos en el triángulo papa-mama-hijo, siguen presentes de adultos. Por su parte, nuestra pareja, suma sus propios complejos y carencias a la relación.
¿podremos establecer alguna relación de pareja sana?  ¡por supuesto!. ¿la receta? hacer conscientes nuestras heridas infantiles, recuperar al niño interior, abrazarle y decirle, ya no estas solo, te quiero, nunca te abandonaré. Este es el primer paso hacia la resolución de los conflictos, no solo de pareja, no solo con los demás, sino con uno mismo.

La clave es expresar lo que sentimos, no lo que necesitamos, y menos aun de modo criptico.Esperamos que el otro adivine nuestras necesidades y no las mostramos por temor,Simulamos que no necesitamos nada,cuando en realidad somos niños desvalidos.
Cuando nos damos a una relación, se magnifican nuestros anhelos.  La necesidad de abordar cuestiones básicas de como somos y por que actuamos “así” nos obliga a explorar con más profundidad dentro de nosotros mismos. Se hace imprescindible ahondar en nuestra historia personal. Esta es la única vía para Ser. Comprender al otro y comprendernos a nosotros en función del otro. En función del espejo que el otro representa.
La pareja es la situación vital en la que cada uno pone en escena sus dinámicas personales mas profundas. Abriéndose el alma de forma descarnada. En pareja sale a la luz lo que somos y lo que negamos que somos, lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Nuestras carencias y valores. Nuestras debilidades y fortalezas. Las luces y las sombras.
Todo lo representamos en el escenario de la pareja. Y es aquí donde la astrología explica, orienta, ilumina y sana desde el autoconocimiento.

En palabras de Jung:la astrología representa la suma de todo el conocimiento psicológico de la antigüedad.

  Jacinto Hermoso.Marzo 2015


 http://www.hemisferioderecho.info/blogs/articulos-de-salud/7478-astrologia-de-las-relaciones-jacinto-hermoso.html