lunes, 18 de abril de 2016

Tenemos la carta natal que hemos escogido. Una reflexión.









Cada persona necesita un sistema de creencias que de sentido a su existencia, aunque esos sistemas de creencias están monopolizados por los dogmas que las distintas religiones nos inculcan desde pequeños y que se agarran a nuestro ser como auténticas lapas.

Personalmente he tenido que hacer el esfuerzo de filtrar toda esa información impuesta que vivía en mi inconsciente y crearme un sistema de creencias propio que me ha parecido más razonable.

En mi sistema de creencias la idea de la Reencarnación está presente, aunque sea una herejía.

Por eso cuando hago una carta natal, creo que esa  persona ha escogido el tema natal que tiene porque hay determinados aspectos de la Vida que debe aprender.

Eso no se puede demostrar empiricamente, es Metafísica, aunque tampoco se puede demostrar empiricamente que haya un cielo y un infierno.

En todo caso el infierno está en este planeta, solo hay que leer las noticias de los periódicos.

Y no hablemos ya de los infiernos particulares, en donde seguramente, much@s de vosotr@s habeis estado.