sábado, 13 de agosto de 2016

El libro de los Nodos. Por Zipporah Pottenger











La búsqueda del conocimiento se conoce, cada vez más, como una de las dinámicas que motivan la vida del hombre, estimulada por la necesidad de predecir y controlar su mundo en busca de seguridad, pero también como una fuente de satisfacción personal, como un fin en sí misma. El descubrimiento de que las normas observadas en el cielo se correspondían de alguna forma con los acontecimientos ocurridos en la tierra, se realizó en la más temprana historia. La Astrología era ya un estudio reconocido y venerado en el tiempo en el que se desarrollaba el lenguaje escrito, y se la encuentra en cada parte de la tierra lo suficientemente avanzada como para haber alcanzado una civilización que incluyera la escritura. El hecho de esas correspondencias llega a ser fácilmente obvio para cualquier estudiante serio del tema. Decirle a alguien que ha estudiado la Astrología en profundidad que “la Astrología es un mito”, es igual que decirle a alguien que acaba de caerse escaleras abajo que “la gravedad es un mito”. Pero las razones por las que se dan las correspondencias no son obvias, ni fáciles de demostrar.

https://drive.google.com/file/d/0B-LaMohUqhrAYjJOUTYwVTNyNE0/view