viernes, 6 de enero de 2017

Los reyes magos o cuando la educación se convierte en un chantaje. Artículo de Cura Sui









El diálogo más común en estos días se puede resumir en dos preguntas:

¿Qué les has pedido a los Reyes / Papá Noel?

Pero, ¿Te has portado bien?

La condición indispensable para que los Reyes sean efectivos es una conducta adecuada a los parámetros paternos.

Sólo a modo de reflexión, desglosamos muy brevemente algunas de las consecuencias de tal afirmación:

  • ¿Nuestra forma de educar se basa en un comercio? Estamos enseñando a las criaturas a comportarse como comerciantes, a que ese bien se convierta en un medio (para alcanzar un objeto) antes que en un fin.
  • ¿Dónde está el criterio? Con el chantaje comercial dificultamos que los pequeños cuestionen esa polaridad bien/mal y olvidamos que son, justamente, la renovación que facilita y provoca nuestro propio cuestionamiento.
  • ¿Qué es el amor? ¿Un intercambio de conducta por objetos?
  • ¿Estamos asumiendo que sólo nos queda el chantaje para enseñar a nuestros hijos?
  • Todavía jugamos a la polaridad bueno/malo mostrando a nuestros hijos una idea de mundo simplificada, maniquea, perdiendo la ocasión para enseñarles que cada ocasión requiere una mirada amplia desde la que poder discernir qué es lo conveniente.
  • Convertimos los Reyes Magos, el Papá Noel y otras muchas ocasiones (cumpleaños) en artilugios disciplinarios a través de los cuales exigir comportamientos afines a nuestros criterios, enseñando a través del premio-castigo.


Recordemos que los Reyes Magos/Papá Noel ofrecen los regalos al niño como una muestra de amor y, como tal, sin pedir nada a cambio. Los pequeños son la renovación, una buena nueva que viene a renovar, rejuvenecer y reformar el mundo. Aprovechemos esta ocasión para cuestionar nuestras cosmovisiones y transfigurar nuestra mirada adulta.