miércoles, 1 de febrero de 2017

El Haiz. Por Pepa Sanchis.










Haiz, sustantivo  ( Antónimo: ex conditione ).
 
Definición: Cuando el Sol está sobre el horizonte, la carta es diurna y es un momento más propicio para los planetas diurnos (Saturno, Júpiter).  Éstos están más fuertes que los nocturnos. Pero, para que puedan tener dignidad, deben estar ellos también sobre el horizonte (la posición sobre el horizonte tiene más dignidad) y en un signo masculino. 
En cambio, cuando el Sol está bajo el horizonte, la carta es nocturna y es un momento más propicio para los planetas nocturnos (Marte y Venus), siempre y cuando estén ellos también sobre el horizonte (lado contrario al Sol en ese momento) y en signo femenino.
Para entenderlo con un ejemplo de la vida cotidiana: cuando en un país manda el partido Alfa (diurno), los gobernadores regionales Alfa (Saturno, Júpiter) tienen más posibilidades de llegar a ser ministros y los Beta (Marte, Venus), en cambio, deberán pacientar.  Pero, para que uno pueda alcanzar ese ministerio, no basta que sea Alfa en su corazón, sino que tiene que haber tomado postura públicamente (estar sobre el horizonte) y moverse en los ambientes adecuados (signo masculino). 
Por lógica, sólo pueden estar en haiz en una carta diurna Saturno y Júpiter, mientras Marte y Venus son los únicos que pueden estarlo en una nocturna.
Como hay dos condiciones (estar sobre el horizonte cuando es tu momento y estar en signo afín), se pueden dar 4 permutaciones, de las que sólo una será haiz.  Ejemplo, partiendo de una carta diurna:
  • Planeta diurno sobre el horizonte y en signo masculino (1 +1 = 1): haiz
  • Planeta diurno sobre el horizonte y en signo femenino (1 – 1 = 0): nada
  • Planeta diurno bajo el horizonte y en signo masculino (-1 + 1 = 0): nada
  • Planeta diurno bajo el horizonte y en signo femenino ( - 1 y -1 = -2) ex conditione (situación contraria al haiz)
La mayoría de autores le dan 1 punto, pero Abu Mashar le concede hasta 3º de dignidad, y es muy lógico, pues en cierto modo equivale a la triplicidad (3º), que es un concepto que también reposa sobre la diurnidad o nocturnidad.  Si al haiz se sumara la cuarta, según Abu Mashar el planeta tendría 5 puntos en total y estaría como en su domicilio.  Evidentemente, como estamos hablando de cuartas sobre el horizonte, en realidad sólo sirve una cuarta para completar el haiz.  La cuarta del Asc. al MC es masculina y la del MC al FC es femenina.
Algunos autores afirman que de noche el planeta diurno bajo tierra en signo masculino está en haiz, pero no es cierto, pues, al ser la carta nocturna, ese planeta no puede tener un relieve especial, y menos si además se encuentra bajo el horizonte.  Es una generalización frecuente, pero falsa.
En cuanto a la interpretación del haiz, hay que entenderlo por analogía con el Sol.  El Sol es el principal dador de vida.  Todo viene de él.  Cuando el Sol está sobre el horizonte, es cuando es más visible y cuando da lo mejor de sí mismo: la luz y el calor.  Por analogía, todo planeta sobre el horizonte actúa como un mini-Sol: da lo mejor de sí mismo, es más visible, se convierte en el centro de la vida.
El planeta en haiz puede tener cualidades o defectos (según su naturaleza celeste y terrestre), pero aquello que representa se convertirá en el foco de atención de nuestra vida, aquello que más llamará la atención, lo más visible de nosotros, para bien o para mal.  Será aquello que digan los demás cuando hablen de nosotros: “Sí, fulanito es muy…”
Ejemplos de planetas en haiz